SANTA ROSA DEL MBUTUY. Un penoso hecho sacude a la comunidad de Santa Rosa del Mbutuy, departamento de Caaguazú, donde un anciano se quedó carpaguype luego de que desalmados le prendieran fuego a su humilde vivienda.
Desesperado ante tanta injusticia, su ta’ýra se puso en contacto con el Popu de NACIÓN/MEDIA y comentó la triste historia que le pasó a su anciano papá, clamando por ayuda y justicia para su progenitor.
El denunciante, identificado como Carmelo Méndez, conocido como Camilo, omombe’u con profundo dolor el drama que le toca vivir a su familiar tras el cobarde ataque. El abrumado hijo expresó el duro momento que atraviesa su aapa tras perderlo todo en un tesapirî.
“Quemaron la casa de mi papá y fue público, con todas sus cosas. Ahora mi papá se quedó bajo una carpa. Se hizo mientras él estaba en su chacra. Ocurrió el viernes 23 de este mes, en plena luz del día, mientras mi papá estaba en su chacra, en Santa Rosa del Mbutuy”, he’i el ta’ýra.
La víctima del atroz hecho fue identificada como don Hercilio Méndez (83), quien reside en el barrio 13 de Mayo de la citada localidad caaguaceña. Según omombe’u el hijo, el octogenario llevaba cuatro décadas ocupando pacíficamente el lugar y utilizando la vivienda como su hogar.
Carmelo explicó que el trasfondo del ataque sería un conflicto de tierras promovido por un profesional de la zona: “El ingeniero Lujerio Collante Velázquez ya venía amenazando a mi papá, que le iba a quitar de ahí porque, según ellos, ese terreno es de él, siendo que está al lado de nuestro terreno, el de ellos que se había ocupado de ellos. Y como mi papá ya es viejo y está solo, le ataca más a él, porque las otras familias son más numerosas”.
El denunciante aseguró que el lugar no es un asentamiento, sino que está en pleno centro de la ciudad, donde más de 20 vecinos pueden atestiguar la antigüedad de su padre en el terreno.
Respecto a la insólita excusa utilizada para perpetrar el siniestro, el hijo reveló la supuesta maniobra detrás de la quema: “Según el ingeniero Lujerio Collante, dijo que se llegó a un acuerdo con mi hermana para salir de ahí y que se podía quemar todo.
Esa es la excusa, y mi hermana no es propietaria ni vive ahí. Tiene problemas de adicción y no está bien de su cabeza, porque esa casa es de papá y ellos sabían”, comentó.
Según testimonios recolectados por el denunciante, al menos cinco personas llegaron al sitio a plena luz del día para prenderle fuego a la estructura, con todos los enseres dentro: “Se fueron a quemar entre cinco, en plena luz del día, según los testigos.
Alegó que tiene los documentos de ese terreno y que mi hermana le vendió eso, le dijo a mi papá. Ahora preguntaron a mi hermana si podían echar la casa y si había algo de valor ahí, y mi hermana les dijo que ahí no había nada de valor. Por eso decidieron quemar todo nomás ya”.
Carmelo remarcó que todo el supuesto trato fue irregular y sin sustento legal alguno: “Mi hermana ya habló con papá, siendo que no fue así, y que por esa razón entraron. Todo se hizo por teléfono nomás, sin documentos, que así nomás le vendió eso, es lo que ellos dicen. Y mi hermana tiene problemas de adicción y problemas psicológicos. Ahora no puedo hablar con ella porque no la encuentro en ningún lado para saber si eso fue así”.
El desesperado muchacho, quien trabaja en la capital para salir adelante, concluyó su relato destacando su esfuerzo diario: “Yo soy un emprendedor que día a día batallo por Asunción e hice un taxi de un motocarro para salir adelante. Hago paseos nocturnos”. Hoy solo pide que las autoridades intervengan para no dejar impune el despojo de su padre.


