Las imágenes impactan y duelen. Agentes de la Fiscalía e incautadores ingresaron en simultáneo a la Torre 3 (piso 11, sede de ITTI) y a la Torre 2 (piso 25, oficinas del Grupo Vázquez), de donde sacaron cajas repletas de evidencias y equipos informáticos.
Al mismo tiempo, la SENABICO y la Policía coparon la lujosa mansión de Miguel Vázquez para poner en resguardo sus vehículos de alta gama.
Sin embargo, entre tanta ostentación e incautaciones millonarias, la foto más dura se captó en un rincón de ITTI: un pequeño dibujo a mano con la frase “Aguanta, ya falta poco para el aguinaldo”.
Un mensaje desgarrador que refleja la cara más amarga de esta investigación. Detrás de los expedientes judiciales y los secuestros de bienes, hay una realidad social tremenda: trabajadores que quedaron en el aire, ahorristas preocupados por el fruto de su esfuerzo y jubilados con la incertidumbre a cuestas. ¡Un verdadero tekoasy para tantas familias!

