La fiscala Ruth Benítez, de Delitos Informáticos, cayó en forma sorpresiva en un hangar aeroportuario e incautó dos aeronaves ligadas a las empresas investigadas en el caso Ueno Bank.
En el sitio hallaron un Beechcraft modelo 300, año 1984, con matrícula ZP-DSA anotado a nombre de Ueno Bank S.A. Asimismo, secuestraron otro pajarito de acero Beechcraft B55, año 1979, matrícula ZP-TLG, registrado a nombre del Grupo Vázquez S.A.E.
Los intervinientes vichearon el estado de las máquinas y buscaron soportes digitales o documentos de vuelo clave. El procedimiento busca recabar pruebas de peso e información relevante para seguir deshojando la margarita financiera. Con este nuevo golpe al patrimonio de la firma, la comitiva fiscal deja congelados los bienes de los sospechosos.


